Historias de Póker
A diferencia de otros juegos de naipes, el sistema de apuestas del Póker hacía al juego más interesante, más vertiginoso que otros juegos y más enigmático también.
Fue después de esa noche que propuse a otros amigos jugar una partida. Me procuré un juego de naipes y una caja de fichas, las que compré en una casa de juegos, fichas poker y luego de una buena cena, despejamos la mesa y, luego de explicarles en unos pocos minutos como era que funcionaba el juego, nos pusimos a jugar.
A las pocas manos, nomás, alguien sugirió que comenzáramos a apostar en serio y así lo hicimos, lo que le dio a la partida nuevos bríos.
Agotamos la madrugada jugando al Póker aquella vez, y de ahí en más ninguno de nosotros pudo separarse del juego nunca más. Incluso nuevos amigos y conocidos se han ido sumando a nuestras partidas: todos los jueves, rotando de un anfitrión a otro, el cual, aparte poker online de encargarse de disponer de todo lo necesario para el juego del Póker, debe encargarse también de preparar una buena cena y procurar las bebidas.
Así fue que rebautizamos al día jueves como “El jueves mágico”, en honor, quizá, a la magia que tiene el juego del Póker –y a la capacidad que tiene, también, de hacer desaparecer a nuestras esposas por una noche: valla esto ultimo en broma-.
Ahora ya casi no juego a otro juego de naipes, el Póker vino a suplantar a todos, y no por su sencillez justamente, si no por lo vertiginoso y apasionante que resulta jugarlo.
Espero no haberlos importunado con mi anécdota y, en todo caso, como al resto de mis compañeros, haberlos contagiado con mi pasión por este juego.
Si más les dejo un fuerte abrazo.
Carlos, de Argentina.

